Ofrecen y no dan solución a penales

En medio de la crisis histórica de violencia penitenciaria en Nuevo León, el estado decide esperar

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Pese a la crisis penitenciara que atraviesa Nuevo León, el gobernador, Jaime Rodríguez, continúa dando largas a la presentación de un plan para solucionar el problema de violencia e ingobernabilidad que se vive en las cárceles de Nuevo León y la sobrepoblación en las mismas.

Luego de los hechos registrados la semana pasada en el penal de Cadereyta, en donde un par de motines y protestas dejó como resultado decenas de heridos y cuatro reos sin vida, el mandatario estatal había prometido presentar un plan de acción.

No obstante, a una semana de estos hechos, y entrevistado al respecto, Rodríguez no vislumbró una solución cercana, ni siquiera mostró indicios de que su aparato de seguridad esté realizando el trabajo para establecer dicho proyecto.

A pregunta expresa, el ejecutivo estatal indicó que se prevén varias cosas, sin dar una información concisa al polémico tema del descontrol en las cárceles locales.

´´No, dije que hoy termino, lunes, y que yo les diré. Dije que hoy concluiría la evaluación que realizamos´´, y agregó, ´´Preveo muchas cosas´´, tras ser cuestionado por posibles ceses de funcionarios como líderes de opinión y distintas voces han demandado.

Promesas al aire

Tras los motines y protestas en el penal de Cadereyta, Rodríguez declaró la semana pasada que este lunes daría a conocer un reordenamiento producto de la evaluación de todos los funcionarios de este sistema.

´´Este lunes yo estaré anunciando un reordenamiento de todo el sistema penitenciario, ahorita está reunida la comisión que yo nombré para hacer el análisis completo, no solamente de los eventos.

´´Lo que quiero es que tengamos soluciones más amplias que nos eviten tener estos eventos´´, apuntó tras encabezar un evento con jóvenes la semana pasada en el gimnasio Nuevo León Unido.

Hacinamiento al tope

De acuerdo con datos proporcionados por el mismo gobierno estatal, actualmente en los centros penitenciarios de Nuevo León cuentan con un sobrecupo de 3,050 reos, siendo el del Topo Chico el que presenta la problemática más severa de hacinamiento, con un excedente de 2,000 reclusos.

No invierten

Cabe recordar que el estado había anunciado en julio del 2016 que haría una inversión de $100 millones de pesos en este penal, pero hasta la fecha no se ha vislumbrado ninguna obra en el sitio.

Asimismo, desde que entró en funciones el gobierno de Rodríguez Calderón se han registrado ocho motines, que han dejado un saldo de 57 muertos y 128 heridos.

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