Velan a víctimas de linchamiento en Puebla

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Dolor, coraje e impotencia son los sentimientos que invaden a los familiares de los dos hombres que fueron linchados en Acatlán de Osorio.

Alberto era un hombre de familia y padre de una niña de dos años. Ricardo era estudiante de derecho y residía en Jalapa pero durante estos días estaba de vacaciones en casa de su abuela.

Eran tío y sobrino, ambos decidieron ir a la comunidad de San Vicente Boquerón para comprar material y poder construir una barda en casa de su familia. Sin embargo, el señalamiento de una persona de ser presuntos delincuentes terminó con su vida.

Jazmín Sánchez, esposa de Alberto, declaró para Azteca Noticias: «Él trabajaba de campesino, trabajaba en la albañilería, el trabajito que a él le saliera para llevar el sostén a la casa. No pudimos hacer nada porque la gente no nos dejaba pasar, no nos dejaban pasar para apagarlos».

Los restos de Alberto y Ricardo ya fueron trasladados a la tierra que los vio nacer: la localidad de Tianguistengo, localizada aproximadamente a 20 minutos de Acatlán de Osorio.

Hoy, la familia pide justicia: «Nosotros ahorita tenemos este dolor, ellos estarán muy tranquilos que ya hicieron su maldad, pero hay un Dios que tienen que pagar su maldad, yo quiero que limpien el nombre de mis difuntos»; declaró Petra Elia García, abuela de Ricardo.

En tanto, las autoridades estatales informaron que cinco policías y un comandante declararon como parte de las diligencias.

EL HORIZONTE

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