Asamblea de ONU borra a presidente de Nicaragua de su lista de oradores

428

La participación del presidente nicaragüense Daniel Ortega en la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) está en duda hoy, mientras en el país la represión ha dejado 512 muertos y mil 305 desaparecidos, al tiempo que crecen los llamados al gobierno para resolver la crisis.

El nombre de Ortega desapareció de la lista preliminar de oradores prevista para la sesión de mañana miércoles en el pleno de la Asamblea General, sin embargo, hasta el momento se desconoce quién hablará en representación de Nicaragua, ni cuándo lo hará.

De acuerdo con el registro de discursos, publicado en la página web de la Asamblea General, Ortega haría su ponencia la noche del miércoles, pero ya no está en la lista y en su lugar aparece Venezuela, cuya participación estaba programada inicialmente para la mañana del jueves.

Los países pueden intercambiar sus turnos, así que el cambio sería algo común, excepto porque mañana miércoles se discutirá en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos una iniciativa de ley que incluye posibles sanciones económicas y migratorias a funcionarios nicaragüenses.

Tal iniciativa ha sido impulsada por las acusaciones de represión y violencia ejercida por la policía y grupos paramilitares, que actúan bajo la anuencia del gobierno de Ortega, contra manifestantes, y de violación sistemática de los derechos humanos.

Desde que se dio a conocer que Ortega tendría una intervención en la Asamblea de la ONU, nicaragüenses radicados en Estados Unidos anunciaron un plantón a las afueras de las instalaciones del organismo para repudiar la presencia del mandatario, quien se esperaba que hablaría sobre la crisis en Nicaragua.

La Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH) informó que la represión en el país se ha cobrado ya 512 vidas desde que comenzaron las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, el 19 de abril pasado.

En un informe preliminar, la ANPDH precisó además que aproximadamente cuatro mil 062 personas han resultado heridas desde entonces, de los cuales 103 han sido reportados como graves con daño permanente.

La asociación señaló que mil 428 personas han sido secuestradas por paramilitares y que sólo han aparecido 123 de ellos, gracias a la gestión de la Iglesia Católica, por lo que se desconoce el paradero de mil 305 nicaragüenses. Además, 472 ciudadanos detenidos han sido liberados por la Policía Nacional.

Aunque Ortega y Murillo han acusado a los manifestantes de pretender un golpe de Estado, el sector empresarial insistió al gobierno en la urgente necesidad de reanudar el Diálogo Nacional para intentar encontrar una solución a la crisis sociopolítica.

El Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) emitió un comunicado en el que expuso que el diálogo como la vía pacífica para resolver la mayor crisis sociopolítica de los últimos años en Nicaragua, en vista de las muertes, la represión y las pérdidas económicas que ha dejado.

«Por esto resulta prioritario que se reinstale a la mayor brevedad el diálogo con la participación de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) como mediador y testigo, e incorpore a garantes internacionales para garantizar que sus acuerdos sean cumplidos», indicó.

Por separado, la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (AmCham) apeló voluntad política al gobierno nicaragüense para solucionar la crisis a través del Diálogo Nacional, expresando su respaldo al Cosep. Llamado al que también se sumó el cardenal Leopoldo Brenes, quien dijo «el diálogo siempre es la salida».

EL HORIZONTE

Leave A Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.